Nueva maravilla en el Civ: el Palacio Apostólico
Una de las principales novedades de la última versión del Civ para PC (la ultimÃsima es Revolution, sólo para alguna videoconsola), es la inclusión de esta maravilla mundial, que permite ganar puntos “diplomáticos” bastante antes de la hasta ahora única forma de acercamiento a la victoria diplomática, como era “la O.N.U.”):

- El Palacio Apostólico
Es obvia la inspiración de esta maravilla en el Vaticano, pero en el juego la puede construir una civilización con cualquier religión oficial, y sirve para plantear resoluciones a cumplir (o no) por el resto de civilizaciones en que dicha religión esté presente, con -presumo- un peso en forma de tantos votos como “creyentes” aporte la civilización.
El juego, aunque en principio neutral en el escabroso terreno religioso, reconoce asà la nada sobreestimable aportación que el fenómeno religioso ha hecho a la historia de las relaciones internacionales.
¿Pero qué he hecho yo para merecer esto?
Andaba yo tan tranquilo colonizando las zonas del mundo con algunos recursillos, montándome un pequeño monopolio regional de pieles, después de haber logrado construir la Gran Muralla y el Oráculo.
Justo me estaba logrando empezar a armar con “guerreros jaguar” (el Imperio Azteca tiene guerreros con hacha sin necesidad de tener cobre o hierro) y habÃa logrado construir una mina sobre una “plantación” de hierro.
Mi batidor, con sus dos estrellitas y su medalla de “campeón de las olimpÃadas militares” (anda que…), se habÃa recorrido el 99 % del megacontinente.
Cuando ocurrió esto:
Allá se han quedado, en el limbo de las partidas inacabadas, hasta que me expliquen en qué les ofendà ;->
Civilization sanferminero
En la última versión de Civilization, Beyond the Sword, sabeis que aleatoriamente ocurren sucesos en cada una de las civilizaciones que van quedando en el juego (en esta partida en concreto me he deshecho de dos), incluida la propia.
Desde bodas entre personas de civilizaciones y a menudo religiones diferentes, a hambruna de tal o cual ciudad, van dando un color muy diferente y vivaz a esta nueva versión del mÃtico juego.
Muchas son únicas, y la que os quiero presentar hoy, tiene origen español, por lo que me ha hecho especial ilusión (pese a ser antitaurino, y es que no son las corridas lo que nombran):

Encierros en Cartago
Cuando el suceso ocurre dentro de tus fronteras, el juego te ofrece varias opciones a elegir, cada una con sus propias consecuencias inmediatas sobre el tesoro, la fama de la ciudad, el ánimo de los habitantes, o la probabilidad de que gracias a tu decisión ocurra una cosa o la contraria. Y seguramente también con ocltas consecuencias sobre el patrón de paÃs que evolucionará en el futuro lejano.
Yo elegà hacer fiesta nacional, con lo que la fama de Cartago sumó 300 puntos y el tesoro perdió 34, creo recordar.
Una maravilla: La Estatua de Zeus
Hola de nuevo. Después de tantas semanas sin escribir casi no se puede decir que éste sea un blog activo, y la única leve actividad que ha tenido esta bitácora es la de vuestros comentarios, que os agradezco mucho.
Apenas tengo tiempo para jugar, y estoy tanto tiempo delante del ordenador por otros muchos motivos que cuando empiezo una partida y otra civilización me declara la guerra, directamente comienzo otra partida o salgo del juego, porque no sé so os ocurrirá lo mismo, pero a mà defenderme en una guerra en el Civ me suele resultar muy cansado. Sobre todo si el contrario te viene bien pertrechado, claro.
Este fin de semana, sin embargo, he logrado llevar adelante una civilización (Imperio Español, Pangea, enorme, maratón, caudillo) incluso consiguiendo construir maravillas clásicas (¿podeis creer que me he quedado a un miserable turno de completar el Partenón? ;-<
Una de las maravillas que ha construido mi Madrid es la que os presento hoy, la Estatua de Zeus, que debÃa de lucir asà en un grabado artÃstico:
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Estatua de Zeus, Wikipedia
y que los artistas del juego Civilization han representado de esta otra manera:
Estatua de Zeus, Civ
Sin duda, y haciendo caso a la Wikipedia, una verdadera obraza de arte, en todos los sentidos, aunque quizás sea la menos nombrada y la más desconocida de auqellas famosas maravillas del mundo antiguo, que tantos visitantes atraen a esta bitácora





