Lo que no se debe hacer
O sà si se quiere, pero ateniéndonos a las consecuencias: infiltrar un gran espÃa en la mayor civilización de las rivales.
¿Por qué?
Personalmente pienso que los Grandes EspÃas son los peores Grandes Personajes del Civilization IV – Beyon the Sword. Mi modo de jugar hace un uso escaso y pésimo del espionaje en general, y aunque supongo que edificar una agencia de inteligencia erigir una “Scotland Yard” consumiendo el personaje puede ser positivo contra el espionaje de otras civilizaciones, lo cierto es que sigo prefiriendo cualesquiera otros personajes magnos.
Sin embargo, esta figura del Civ tiene una opción, que es infiltrarse en una ciudad enemiga, con lo cual todo el territorio de la ciudad y la producción quedan a tu vista. El problema si lo haces en la capital rival, es éste:

Chaka infiltrado
De rojo, Japón, yo. De amarillo, Chaka de las Zulúes, que ganó la partida por la vÃa diplomática sólo porque ocurrió antes, pues habrÃa conseguido cualquiera de las victorias. Los cuadraditos más brillantes son territorio, ciudades y unidades trajinando por ellos que yo podÃa ver en cada turno pues tuve la “feliz” idea de infiltrar a un gran espÃa. Como consecuencia, un montón de información inútil y turnos que tardaban literalmente minutos enteros en pasar…
Asà que ya sabeis, mejor ojos que no ven, que cien coraceros volando
Nueva maravilla en el Civ: el Palacio Apostólico
Una de las principales novedades de la última versión del Civ para PC (la ultimÃsima es Revolution, sólo para alguna videoconsola), es la inclusión de esta maravilla mundial, que permite ganar puntos “diplomáticos” bastante antes de la hasta ahora única forma de acercamiento a la victoria diplomática, como era “la O.N.U.”):

- El Palacio Apostólico
Es obvia la inspiración de esta maravilla en el Vaticano, pero en el juego la puede construir una civilización con cualquier religión oficial, y sirve para plantear resoluciones a cumplir (o no) por el resto de civilizaciones en que dicha religión esté presente, con -presumo- un peso en forma de tantos votos como “creyentes” aporte la civilización.
El juego, aunque en principio neutral en el escabroso terreno religioso, reconoce asà la nada sobreestimable aportación que el fenómeno religioso ha hecho a la historia de las relaciones internacionales.
Os cuento…
Ando embarcado en una partida apasionante… Un momento, ¿qué partida de Civilization no lo es? Bueno, dejando eso a un lado, lo cierto es que ésta me ha enganchado más de lo predecible.
Se trata de una partida “personalizada” (ya sabeis: iniciar, un jugador, personalizar partida), con el mapa “Boreal” y cobertura toroidal (o sea: Este y Oeste son lo mismo, como Sur y Norte por su cuenta). El resto de normas creo que las que pone el juego por defecto.
Este mapa es una sucesión enorme de árboles, con algunos bonitos glaciares intercalados con agrestes formaciones de “picos esbeltos” e infranqueables, y salpicado con algunos lagos o mares interiores no muy fructÃferos. Es un escenario para que la partida vaya lenta (a ver si el próximo post va con foto), y me ha tocado ser Corea (el Civ, salvo en el apasionante “Rhyes and Fall of Civilization”) no contempla cosas como el fragor divisionario del pasado siglo XX) con el Imperio Celta, el Cartaginés y el Vikingo como vecinos más próximos.
Al ser el desarrollo tan lento, quizás por mi forma de jugar mi imperio ha caÃdo en la ruina investigadora: no dedico ni una monedita a investigar, y todo mi avance corresponde a tratos draconianos y siempre en desventaja con los otros imperios, asà como de la dedicación de muchos turnos de las principales ciudades a “investigación”.
Con esta “polÃtica” hasta ahora me he mantenido en la parte media de la clasificación, en la alta en lo que a ciencia se refiere, y sin ningún gran mercader mi tesoro anda por encima de 5000.
Pero el futuro es incierto: sólo queda a mi disposición medio glaciar (vacÃo, la otra mitad ya es mÃa) y un ingente bosque original que me separa del núcleo cartaginés y en el que no hay ni recursos ni rÃos (el núcleo de mi imperio sufrirá una desertización salvaje a poco que lleguemos a la edad contemporánea).
He pensado, si me respetan en lo belicoso, esperar a llegar a 10000 en el tesoro y en ese momento ponerme a investigar en busca de la superioridad militar y los puntos que eso da. Pero, ¿qué harÃas tú en mi lugar?
El Civ enamora
¡Que levanten la mano aquell@s a l@s que sus parejas han hecho un poco más felices aún regalándoles un juego Civilization!
Este juego enamora y engancha cada vez a más personas. Si ayer mismo se dejaba caer por aquà el afamado e innovador bloguero Hontza para “salir del armario” y reconocer su pasión por Beyond The Sword, anteayer, en entrevista exclusiva para Blog de Blogs (otro de mis blogs), Flavio Escribano, de Viralgames, elegÃa Civilization antes que Call of Duty o incluso que Final Fantasy.
Feliz DÃa de San ValentÃn a los civis que lo puedan disfrutar
Con todos vosotros, Toro Sentado
Bueno, pues vuelvo por mis fueros, y con material renovado: ¡estoy jugando al Civ IV Beyond The Sword! He probado poco, me sigue gustando bastante eso de jugar sobre terrenos inventados por la fractalidad, y en mi partida actual soy un pobre noble en un terreno repleto de colinas y zonas impenetrables de montañas, a punto de ser rodeado territorialmente por el segundo jugador en la clasificación…
Pero antes de fenecer o cansarme y abrir nueva partida, le he sacado un retrato al lÃder de una de las nuevas “civilizaciones” del Civ IV, la “India Americana”, al frente de la cual han puesto al mÃtico Toro Sentado (asà que de algún modo este post va dedicado a mi joyera favorita, Sel). Aquà os lo presento:

Toro Sentado, en el Civ IV, Beyond The Sword
Que se sepa que también es la primera imagen que obtengo con GIMP 2, gracias a mi gurú particular en ese programa, Leydhen.
¿A que mola la presentación que hace el tÃo?
En breve, más




